domingo, 5 de septiembre de 2010

Cuando Goran conquistó el All England

La sonrisa y las lágrimas lo decían todo. Luego de la final perdida ante Pete Sampras tres años antes, parecía imposible que Goran Ivanisevic tuviera otra chance de alzar el título en Wimbledon. Rankeado en el puesto número 125, transitando los últimos momentos de su carrera y crucificado por una lesión en el hombro, el momento era el menos propicio desde la lógica para que el gigante croata consiga su anhelo máximo. Pero era un escenario ideal para que el milagro se concretara.

"No quiero ese plato (premio para el finalista) estúpido por cuarta vez", decía. Andre Agassi fue otro de sus verdugos en las tres finales que hasta aquí había disputado. Esta vez su oponente era el australiano Patrick Rafter, número tres del mundo, que había perdido la final del año anterior ante Pistol Pete, deseaba esa copa tanto como Ivanisevic.
El partido estuvo cargado de rarezas, la mística clásica del All England no estaba presente. Las lluvias obligaron a posponer la final para el lunes, debido a esto muchos ingleses devolvieron entradas o directamente no fueron y posibilitó que croatas y australianos inundaran el court central, transformándolo prácticamente en una partido de Copa Davis. Este encuentro, sin dudas, entró en el grupo de las finales más importantes y dramáticas de la historia, comparada a las protagonizadas por Bjorg-Mcenroe (1980), Edberg-Becker (1990) o Nadal-Federer (2008), por nombrar algunas.
"Cuando llegué a Wimbledon, me dije: ya es hora de que juegues para ti mismo". Lo hizo. Fue el primer invitado en ganar un Grand Slam y en el partido decisivo tuvo que sacar todo su mejor repertorio para vencer al australiano por 6-3, 3-6, 6-3, 2-6 y 9-7. En el último set, quebró en el decimoquinto game con una notable devolución y, con algún susto, logro mantener su servicio y vivir el momento más importante de su carrera. Ya no iba a levantar el plato otra vez, lo suyo era la copa.






Durante los 182 minutos de juego se vieron todas las caras del croata. El jugador explosivo que nunca se cansa de atacar, el jugador que se llena de dudas y de nervios que complican los partidos y, esta vez, a un tercer Goran, el de los milagros, el que es capaz de escribir esta historia conmovedora. El clima emotivo no abandonó nunca la Catedral del Tenis, ni bien terminado el partido se metió entre los espectadores para abrazar a su padre, Srjean, en el palco. Ninguno podía contener su emoción. Ya con la copa en la mano y una gran sonrisa en su cara dedicó el triunfo a su mejor amigo, el jugador de la NBA Drazen Petrovic, que había fallecido en el 1993, con sensibles palabras: "si me estás viendo, descansa en paz".
El zurdo croata pudo cerrar el círculo, a los 29 años y en el tramo final de una carrera cargada de alegrías y frustraciones logró levantar el trofeo que tanto ansiaba. En el 2001 se le dio contra todas las adversidades y de la forma que su historia lo indicaba.

US Open Día #6

Melzer avanzó a octavos de final

Por la tercera ronda, el austriaco derrotó al valenciano Juan Carlos Ferrero 7-5, 6-3 y 6-1 y accedió por primera vez a octavos del último Grand Slam del año. En un primer set muy parejo, Melzer logró quebrar el servicio de su rival dos veces y a partir de allí todo fue más sencillo, su juego se soltó y basándose en la efectividad de su servicio consiguió llevarse los siguientes dos sets. En la próxima ronda se las verá con Roger Federer en lo que sera el segundo enfrentamiento entre ambos, el anterior se produjo este año justamente en otro Major: en Wimbledon el suizo ganó en sets corridos.

sábado, 4 de septiembre de 2010

US Open Día #5

Los españoles avanzan firmes a tercera ronda

El máximo favorito, Rafael Nadal, derrotó al uzbeco Denis Istomin por 6-2, 7-6(5) y 7-5, pero sigue sin encontrar su mejor nivel. Su próximo rival será el francés Giles Simón. Los otros triunfos de los españoles zurdos, vinieron de la mano de Fernando Verdasco y Feliciano López.
El octavo preclasificado venció al joven francés Adrian Mannarino 6-1, 6-2 y 6-2 en poco más de una hora y 40 minutos. En tercera va contra el argentino David Nalbandian. Por su parte, el toledano numero 25 del mundo debió sufrir y luchar para ganarle al galo Benoit Paire por 6-4, 6-7(5), 5-7, 7-6(3) y 6-2. Ahora va con el ucraniano Sergiy Stakhovsky.
En otro partido de la quinta jornada, el zurdo francés Michael Llodra derrotó al rumano Victor Hanescu 7-6(2), 6-4 y 6-2 y ahora enfrentará al español Tommy Robredo.

jueves, 2 de septiembre de 2010

US Open Día #4

Federer bajó a otro zurdo: le ganó a Beck en sets corridos

El aleman Andreas Beck no pudo hacer nada ante el número dos del mundo, Roger Federer, y cayó por 6-3, 6-4 y 6-3 en lo que fue el primer enfrentamiento entre ambos. El zurdo no pudo acceder a la tercera ronda del US Open al igual que en sus otras participaciones. La única victoria del día para los tenistas zurdos la obtuvo el austriaco Jurgen Melzer. Tuvo que trabajar más de lo previsto para vencer al joven lituano Richard Berankis (124º) por 6-4, 6-7 (4), 6-3, 1-6 y 7-5, en tres horas y 35 minutos. En la próxima ronda va con el español Juan Carlos Ferrero (24º).

Otros resultados de la jornada:

Albert Montañes (Esp) a CARSTEN BALL: 6-4, 6-3 y 6-1
Juan Carlos Ferrero (Esp) a RICARDO MELLO: 6-1, 6-4 y 6-4
Kevin Anderson (Sud) a THOMAZ BELLUCCI: 6-2, 6-7 (4), 6-4, 5-7 y 7-6(2)

Melzer, cuando el talento no es suficiente

Mucho se habla en el tenis de la importancia de la cabeza, se lo cataloga como un deporte mental, se argumenta que un jugador sin confianza no tiene prácticamente nada. "Para mí, nunca fue una cuestión de talento, sino de cabeza", reconoce Jurgen Melzer en el momento más alto de su carrera. Siempre fue observado como un jugador tibio, que carecía de sangre para los partidos importantes y que su talento y juego vistoso no eran suficientes para pegar el salto en los resultados.

Hace un año y medio vivió su momento más difícil como tenista. En Alemania y por la Copa Davis, aventajaba a Philipp Kohlschreiber por dos sets a cero y 4-1 arriba en el tercero. No lo pudo cerrar y perdió 6-3 en el quinto. "Lo peor es que sentí que había defraudado al equipo", confesó el zurdo. Su imagen en la Copa caería aún más cuando cayó derrotado ante Nicolás Massú por los play-off del Grupo Mundial. Su confianza estaba destrozada y no encontraba el rumbo. Pero hubo un torneo que salvo ese año 2009 y marcó un quiebre en su carrera. El 1 de noviembre derrotó a Marin Cilic y conquistó el torneo del patio de su casa, el ATP de Viena. Le demostró a todos pero sobre todo a sí mismo “que podía manejar la presión”.
Melzer es uno de esos jugadores que, cuando está en un buen día, da gusto ver. "Soy un jugador muy agresivo que intenta irse a la red para acortar los puntos, pero también tengo el juego para mantener el ritmo desde el fondo", se autodefine. Luego de un buen final de año 2009, encaraba una nueva temporada con el objetivo de dar ese salto que tanto esperaba. No solo dio el salto sino que dejó en el pasado fantasmas que atormentaban su juego. Invirtió 4 horas y 15 minutos en remontar un 6-3, 6-2 y 2-0 al serbio Novak Djokovic (número 3 del mundo) para llegar a semifinales de Roland Garros. Rafael Nadal, posterior campeón, lo despertó del sueño pero no le quitó la satisfacción de haber jugado dos semanas del mejor tenis de su vida.
Hubo alguien que le ayudo a hacer las paces consigo mismo. Joakim Nystrom es su entrenador desde 2007 y la persona fundamental en el cambio de mentalidad del austriaco. "Tiene toque, pero tenía demasiadas opciones, no sabía elegir, se gustaba demasiado", cuenta Nystrom, ex Top ten. Ya no es visto como un perdedor, Jurgen ya se amigo con su cabeza.

US Open Día #3

Llodra dio el primer gran golpe del torneo

El francés Michael Llodra derrotó al checo Tomas Berdych, séptimo preclasificado, por 7-6(3), 6-4 y 6-4 en dos horas y 26 minutos de juego. Baso su juego en las subidas a la red y nunca dejó que Berdych se sienta cómodo en la cancha, así logró la gran sorpresa de la primera ronda del US Open. El parisino consiguió, quizá su "mayor victoria en Grand Slams", como el mismo lo reconoció