domingo, 10 de octubre de 2010

Debuts complicados para los zurdos en Shanghai


A 40 días del inicio del Masters de Londres, finaliza la gira asiática con su torneo más importante y empiezan a definirse las ocho plazas del último torneo del año. En el penúltimo Masters 1000 del año los tenistas zurdos deberán batallar para avanzar en el cuadro. Rafael Nadal debutará en la segunda ronda (como los otros ocho primeros preclasificados) ante el ganador del duelo entre Stanislas Wawrinka (20º) y Gilles Simon(43º). A pesar que entre los dos solo le han ganado un partido al español, el número uno del mundo tendrá que dar lo mejor de su tenis para vencer a cualquiera de estos rivales. El único que lo venció fue el francés en el 2008, en tanto el suizo no logró sacarle ni un set en los seis enfrentamientos previos. El mallorquín enfrentaría en cuartos de final a Nikolay Davydenko (6º), campeón defensor, o a su compatriota Fernando Verdasco, que enfrenta en primera ronda a un rival peligroso: el holandés Thiemo de Bakker, 46 del mundo.
Otros zurdos juegan por esta parte alta del cuadro. El austriaco Jurgen Melzer (13º) debuta ante el ignoto taiwanés Tsung-Hua Yang (276º) y de avanzar chocaría en tercera ronda con Nadal. Feliciano López (23º), por su parte, tendrá un durísimo estreno ante el francés Jo-Wilfried Tsonga (12º) y deberá defender los puntos obtenidos el año pasado al alcanzar la semifinal, de no hacerlo perderá terreno en el ranking. El alemán Michael Berrer (51º) juega contra el sudafricano Kevin Anderson (66º) que viene de la qualy.

Por la parte baja del cuadro, Thomaz Bellucci (27º) intentará prolongar su buen año y tendrá un debut accesible en Shanghai ante el turco Marcel Ilhan (102º). De avanzar, el brasileño podría enfrentar en la siguiente ronda a otro zurdo, Michael Llodra (28º) que tendrá un inició complicado ante David Ferrer (11º).
Ya son tres los clasificados al Masters de fin de año (Nadal, Federer y Djokovic) y solo quedan cinco vacantes. Fernando Verdasco, que viene de caer en el primer partido en los últimos dos torneos, es hasta ahora el octavo potencial clasificado y tiene chances firmes de clasificar si vuelve al nivel que lo colocó en esta posición. El otro zurdo que cuenta con alguna chance de meterse en el G-8 es Melzer, que actualmente esta undécimo en este ranking, y de lograrlo sería el único que juegue el Masters tanto en singles como en dobles, donde ya se clasificó junto al alemán Petzschner tras ganar Wimbledon este año.
Arranca el tramo final del año y nadie quiere perderse la oportunidad de pisar el O2 de Londres.

Info zurda



  • Nadal se impuso en Tokio
El zurdo de Manacor derrotó Gael Monfils por 6-1 y 7-5 y consiguió su séptimo título del año. Con este triunfo engrosa más su ventaja en el ranking con respecto a su inmediato perseguidor, Novak Djokovic. Su próximo torneo será el Masters 1000 de Shanghai donde defiende 600 puntos de la final del año pasado.

  • Habrá un zurdo campeón en Buenos Aires
Luego de las prontas eliminaciones en el cuadro de singles, el consuelo para los zurdos será en al ámbito del dobles. Brian Dabul, que forma pareja con Carlos Berlocq, y Federico Del Bonis, con el chileno Jorge Aguilar, accedieron a la final de la Copa Petrobras que se definirá mañana en el Vilas Club.
En las semifinales del Challenger de Quito, el argentino Sebastián Decoud (243ª) cayó ante el ecuatoriano Giovanni Lapentti en un partido maratónico: 4-6, 7-6 (7-5) y 7-6 (11-9). El zurdo de Curuzú Cuatiá, habituado a rodar por el mundo de Challengers y Futures, batalló casi tres horas pero no pudo ante el local.
  • Decoud no pudo con el local

lunes, 4 de octubre de 2010

El Pájaro Loco cerró el círculo


Solo una hora y 25 minutos precisó el checo Petr Korda para borrar de la cancha al Chino Ríos y dejar su nombre inscripto en la historia de un torneo grande, en este caso en el Abierto de Australia. "Llegué a la meta. Lo hice y es fantástico. Realmente trabajé duro para esto. Sólo estaba esperando mi chance. La preparé bien", aseguró una vez consumada la victoria. En la previa se esperaba un gran partido entre dos jugadores con gran técnica que habían disputado buenos partidos pero fue un monólogo, 6-2, 6-2 y 6-2 para el Pájaro Loco.



Fue la primera final cien por ciento zurda de Grand Slam desde la ganada por John Mcenroe, también por paliza, en Wimbledon 1984 ante Jimmy Connors. El mismo Big Mac le dio un consejo antes del partido: "Yo le comenté que no quería jugarme la vida, sino simplemente disfrutar del partido. Y él me deseó suerte y me recomendó que me divirtiera", contó el checo. En cambio, Marcelo Ríos no pudo con sus nervios, cometió muchos errores no forzados y sufrió el quiebre de sus servicio en siete ocasiones. En el camino a la final, Korda derrotó a Albert Portas, Scott Draper, Vicent Spadea, Cédric Pioline, Jonas Björkman y en semifinales a Karol Kučera.

Korda jugó un revés cruzado que el chileno no pudo devolver y así cerró el partido y dos semanas soñadas. Después de desvaneció en la cancha y lloró, era consciente que su carrera estaba dando el vuelco que tanto deseaba. Luego de lesiones que lo dejaron al borde del retiro y varios años luchando con los mejores tenistas de la década, logró escribir su nombre en la lista de campeones de Grand Slam. Accedió hasta el segundo puesto en el ranking y se perfilaba a transitar los últimos años de se carrera en la elite del tenis, pero luego de un partido en Wimbledon dio positivo por nandrolona y cuando se resolvió que sería castigado con una suspensión por un año, ya había colgado la raqueta.
A pesar de todos los golpes recibidos en su carrera, nadie le quita la gloria conseguida en Melbourne. Después de la final de Roland Garros perdida ante Jim Courier en 1992, no desperdició la oportunidad, logró darle un gran cierre a su carrera y como él mismo dijo:"Ahora mismo estoy en la cima del mundo”.

sábado, 2 de octubre de 2010

Drobný, el hombre de las gafas oscuras



Durante los seis años que duró la Segunda Guerra Mundial, Jaroslav Drobný prácticamente no agarró una raqueta de tenis. Checoslovaquia estaba bajo dominio de Hitler y no se conseguían pelotas para jugar. Pero el checo pudo reclinarse hacia otra de sus pasiones, el hockey sobre hielo. En condiciones normales practicaba hockey durante el invierno y tenis en el verano. Su padre era cuidador en el Internacional Lawn Tennis Club de Praga y adquirió un acceso rápido al deporte. Para su séptimo cumpleaños quería una raqueta, pero su padre le regalo una paleta de madera que era mucho más barata y con eso empezó a aprender sus primeros golpes.

A lo largo la guerra jugó exhibiciones de hockey lo que le permitió mantener un buen estado físico. Para subsistir, trabajó en una fábrica de municiones y se liberó de ser enviado a Alemania. Una vez finalizada la contienda regresó a la elite del tenis. Durante esos años pudo seguir ambos deportes en altísimo nivel. En 1947 logró el Campeonato Mundial de Hockey sobre Hielo con su selección siendo la gran figura del equipo y en la final contra Estados Unidos convirtió tres goles. Un año antes había sido finalista en Roland Garros. En 1948 Drobný contribuyó a la medalla de plata conseguida por Checoslovaquia en los Juegos Olímpicos de Sankt-Moritz. Hasta ese momento, a pesar de un par de finales en el Abierto de Francia, el hockey era el deporte en el que más se destacaba. Pero dos motivos fundamentales hicieron que el tenis tome el papel principal: un accidente y el comunismo. Tras chocar con un rival en la pista de hielo, uno de sus ojos se vio afectado por un cierto grado de miopía, lo que lo llevó a usar gafas a lo largo de su carrera como tenista y tras la llegada de comunismo ruso al poder, cada vez se hacía más difícil salir del país. Además, las autoridades le impedían participar en certámenes donde jugasen tenistas españoles y alemanes. Esto le impidió desarrollar su carrera libremente y tomó la decisión de abandonar su país y buscar refugio en algún otro.

Cuando jugaba un torneo en Gstaad, Suiza, lo obligaron desde Praga a que abandonase la competición y regrese al país, a lo que Drobný se negó. Éste fue el hecho que detonó la decisión de dejar su patria. “A menudo me era muy difícil, a veces era doloroso el silencio debido a la absoluta soledad que sufrí como apátrida”, recordaba el zurdo. Buscaba algún país que lo acepte como ciudadano y así consiguió el pasaporte egipcio gracias a la amistad que lo unía con el rey Faruk. Bajo esta nacionalidad obtuvo sus tres títulos de Grand Slam (Roland Garros 1951 y 1952 y Wimbledon 1954). La última etapa de su carrera fue la más fructífera en cuanto a logros. Luego de caer en tres finales, en 1951 pudo levantar el trofeo en Roland Garros y también lo obtuvo al año siguiente. Su gran objetivo era triunfar en la Catedral del Tenis. Había conseguido sobreponerse al nazismo y al comunismo en su país, a estar seis años fuera de una cancha y a tener que abandonar su país, pero el título en Wimbledon se le hacía esquivo.
A los 33 años y luego de una final maratónica ante el australiano Ken Rosewall, logró ese trofeo tan preciado y se convirtió en el primer tenista zurdo en conseguirlo. El joven Rosewall era el amplio favorito: junto con la edad, a Drobný se le sumaba su poca condición atlética y una lesión en el hombro que no le impedía sacar bien. La victoria para el checo fue 13-11, 4-6, 6-2 y 9-7 en más de dos horas y media, lo que era en ese momento la final más larga de la historia del torneo. Ya radicado en Londres y siendo ciudadano británico, ya que se había casado con Rita Anderson, en 1960 disputó su último Wimbledon. Este hecho lo convirtió en el único jugador en la historia en disputar este Major con cuatro nacionalidades diferentes: en 1938 lo hizo bajo la bandera de Checoslovaquia (y de nuevo desde 1946 a 1949); en 1939 fue inscripto, a raíz del los conflictos de la región, en el Protectorado de Bohemia y Moravia; luego de su deserción jugó representando a Egipto hasta 1949 cuando adoptó la ciudadanía británica y vivió en Londres el resto de su vida.
A lo largo de su vida Drobný logró superar muchas situaciones difíciles, sobre todo cuando la política lo condicionó. Ni el destierro ni el apatrismo ni el paso del tiempo y ni una miopía pudieron detenerlo. Al final de cuentas la decisión más difícil que debió tomar fue la de elegir con que deporte quería quedar en la historia, pero no hizo falta porque en ambos alcanzó la gloria.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Andrés Gómez monarca en París


A los 30 años y transitando los últimos años de su carrera, Andrés Gómez alcanzó la gloria en Roland Garros. Contra todos los pronósticos y coronando una semana perfecta, el ecuatoriano derrotó en la final a un joven y rebelde Andre Agassi. “Ya no podía perder, sentí que tuve oportunidades que anteriormente no se dieron, pero ya estaba allí y no iba a dejar que un niño de 19 años me quite aquello por lo cual yo venía luchando”, recuerda el ecuatoriano que gracias a ese título alcanzó el cuarto puesto, su máximo ranking en singles. Fue unos de los grandes golpes en el Abierto francés, en la misma linea de los triunfos de Michael Chang o Gastón Gaudio.
En las rondas previas derrotó a Fernando Luna (ESP), Marcelo Filippini (URU), Alexander Volkov (RUS), Magnus Gustafsson (SUE)y Thierry Champion (FRA), pero sin duda el partido más difícil y en el que mejor jugó fue en las semifinales contra, el casi imbatible en polvo de ladrillo, Thomas Muster por 7-5, 6-1 y 7-5. El austríaco llegaba al torneo parisino como séptimo preclasificado pero con más de treinta victorias sobre arcilla, lo que lo colocaba como máximo favorito.
Aquella final volvió a recordarse en todo el mundo por las declaraciones del estadounidense en su libro, donde revela que su lucha aquel día fue con su peluca y no con el ecuatoriano. Sin embargo, no logró desprestigiar la gran victoria de Andrés Gómez, que volvió a dejar en los más alto al tenis latinoamericano algo que solo consiguieron Guillermo Vilas, Gustavo Kuerten y Gastón Gaudio.

Ese 10 de junio de 1990, el zurdo puso sobre la pista toda su experiencia para derrotar al Kid de Las Vegas con quien estaba empatado en los cuatro juegos previos. Luego de ceder el segundo set logró colocarse 5-4 y 40-30 con su saque en el cuarto, es decir, match point y punto para torneo. “El último punto no lo planifiqué, el último punto es lo que fue mi vida en el tenis: saque abierto y derecha paralela. Esa fue la historia de mi éxito en el tenis”. El resultado final fue 6-3, 2-6, 6-4 y 6-4. El zurdo de oro,como le dicen en su país, logró estampar su nombre entre los grandes gracias a su estilo y su gran técnica. "Fue la culminación de un sueño, de todos mis esfuerzos, sacrificios y trabajo".
Este es el primer post de una nueva sección dedicada a los zurdos campeones de Grand Slam: Leyendas Zurdas.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Info zurda

  • Nadal vuelve a las canchas en Tailandia

El tenista de Manacor regresará, luego del título obtenido en el US Open, en el ATP 250 de Bangkok y debutará a partir de la segunda ronda con un jugador proveniente de la clasificación. Varios zurdos más participarán en el torneo: Fernando Verdasco y Jurgen Melzer los más importantes.


  • Thomas Muster consiguió su primer triunfo tras la vuelta
El austriaco campeón de Roland Garros, ganó en la primera ronda del Challenger de Ljubljana, Eslovenia, y a partir del lunes figurará en el ranking ATP luego de 10 años.

  • John Mcenroe y Andrés Gómez dieron cátedra en Guayaquil
Como anticipé en este blog, los talentosos zurdos jugaron un partido exhibición. La victoria se la llevó el ecuatoriano por 4-6, 7-6 y 10-7, en poco más de una hora y media. Ambos, canosos y con más de 50 años, no se olvidaron de jugar y tampoco perdieron el talento que tanto los caracterizó.